lunes, 5 de septiembre de 2016

Nuestra mayor batalla...

Como ya dije en una de las primeras entradas, para mi, antes de comenzar cualquier dieta, lo primero que debemos entrenar es nuestra mente. 

Sin duda, después de estos 2 años de vida sana, mi mayor batalla ha sido mental, incluso más que la propia báscula. 

Si que tengo que reconocer que soy de las que defienden que en un estilo de vida saludable también tenemos que tener un día libre a la semana, unas vacaciones... un pequeño parón que tanto a nuestra mente como a nuestro metabolismo les irá genial. Pero eso si, amigos, siempre controlando. 

Y ahí está uno de los grandes problemas... en el control. La mayoría de las veces se nos va de las manos. Es en esos momentos de libertad cuando más perdemos el norte. Y es eso lo que, con el paso del tiempo, debemos entrenar. Irte a una cena de amigos no debe estar prohibido ni te debes sentir mal por hacerlo. Unas vacaciones hay que disfrutarlas. Pero lo que no llegamos a controlar es el hecho de COMPENSAR nuestra cena de amigos, nuestras vacaciones, nuestra pequeña escapa de fin de semana, una celebración...

Pero, bajo mi experiencia personal durante estos 24 meses, me he dado cuenta que el mayor problema es el hecho de descontrolarnos en nuestro día a día. 
Ejemplo: como la báscula me refleja que he cogido peso, pues me castigo y como de más. Ya mañana volveré al ritmo normal. 
Cuando tenemos algún cambio de humor, ya sea triste por cualquier problema familia, por una enfermedad, porque la báscula refleja que has cogido peso, porque has tenido un enfado con tu pareja... o puede ser alegre. Una buena noticia que celebrar, unas vacaciones, una gran pérdida de peso... TODO lo relacionamos con la comida. Si estoy triste, como. Si estoy alegre, como. Y así constantemente. 
¿Por qué? ¿Por qué tenemos que castigarnos porque los números de la báscula hayan decidido cambiar? ¿Acaso nunca hemos pensado que los números de la báscula no son fiables al 100%? ¿Somos todos conscientes de lo variable que puede ser la báscula aunque en realidad estés perdiendo grasa? 

Creo que no, que en realidad no somos conscientes de eso. Hablo por mí si os digo que he llegado a llorar al subirme en la báscula. Pensar 'jodeeeeer, si como sano, hago deporte, ¿Por qué he cogido medio kilo?' Y así una y otra vez, una y otra vez... hasta que decidí que ya era hora de cambiar de amigos. La báscula pasaría a un segundo plano y sería más fiel a la cinta métrica. ¡Y no sabéis lo que me alegro de ésta decisión! (Ya hablaré de ello en otra entrada).

Así que a ti, si estás pasando un bache mental. Si crees que todo lo que llevas conseguido es poco, si te sientes mal por haber cogido peso en las vacaciones de verano... te animo a que te relajes. 
Que no eres la única persona en el mundo en pasar por estos baches. Que ésto no acaba aquí y, estoy segura, que llevas mucho más conseguido en estos meses que lo que crees que has 'perdido' en verano. 
Así que eso mismo, piensa en lo conseguido, piensa que si has podido hasta ahora ¿Por qué no vas a seguir consiguiendo objetivos?
Ponte pequeñas metas (de 3 en 3 kilos o de 5 en 5 si te quieres presionar un poco más). 
Deja respirar a tu mente. Si ya tieness adquiridos ciertos hábitos saludables, volverás rápido a la batalla. 

Porque, el entreno de la mente, es un proceso muuuucho más rápido que la lucha contra la obesidad. Es algo de lo que debemos ir aprendiendo con las experiencias (y a mi... me queda tantíiiiiiisimo por aprender aun) tanto las buenas como las malas. 

Y, por supuesto, REPITO que siempre hablo de mi experiencia personal. ¿Y tu? ¿Qué batalla mental llevas a cuesta? Te espero en los comentarios. Entre todos podemos ayudarnos muchíiiisimo. Besitos, Patri. 

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